Congelación de las verrugas en casa

Congelar una verruga en casa es utilizar crioterapia aplicando una sustancia muy fría. La crioterapia es un tratamiento habitual para las verrugas que puede realizarse en la consulta médica o bien en casa utilizando alguno de los productos disponibles de venta sin receta. Al congelar la piel se dañan las células que albergan y protegen a la verruga. Se puede formar una ampolla por debajo de la verruga que haga que esta caiga, o bien el cuerpo elimina las células dañadas, incluyendo el tejido de la verruga y el tejido infectado por el virus. La aplicación suele requerir menos de 1 minuto y los resultados se observan en una o dos semanas.

Tras el tratamiento, la verruga se cae de forma natural en un par de semanas. El tratamiento se considera muy seguro y el riesgo de que queden cicatrices es pequeño. En los últimos tiempos se han realizado avances en el uso de la crioterapia. En las versiones modernas se congela la verruga con precisión milimétrica, con lo que el procedimiento es menos molesto y se minimiza el riesgo de congelar el tejido circundante.

 

Crioterapia de las verrugas con nitrógeno líquido

La crioterapia es el tratamiento estándar para eliminar las verrugas, y los profesionales sanitarios lo llevan utilizado con éxito desde hace muchos años. Tradicionalmente se ha utilizado nitrógeno líquido para congelar las verrugas, destruyendo así el tejido y el suministro de sangre a la verruga.

La crioterapia es un tratamiento estándar para las verrugas que puede aplicarle su médico. La aplicación de nitrógeno líquido suele requerir menos de 1 minuto. En algunos casos, el médico puede retirar la parte superior de la verruga con un bisturí antes de aplicar el nitrógeno líquido. La crioterapia con nitrógeno líquido no es dolorosa. No suele ser necesario utilizar un anestésico local para adormecer la zona, aunque podría usarse en algunos casos. El médico aplica el nitrógeno líquido a la verruga con ayuda de una sonda o una torunda de algodón, aunque también puede pulverizarlo directamente sobre la verruga.

La mayor parte de las verrugas necesitan de 1 a 4 aplicaciones con un intervalo de 1 a 3 semanas entre ellas. Por lo general suele bastar con una o dos aplicaciones para eliminar la verruga. La crioterapia es un procedimiento indoloro, con el que se suele notar solo una sensación de escozor durante la aplicación. En el caso de verrugas rebeldes puede ser necesario continuar el tratamiento.