Acerca de los acrocordones

Los acrocordones son inofensivos y no son contagiosos. Se puede reconocer un acrocordón porque tiene TODAS las características físicas siguientes: color carne, blando y fácil de mover, indoloro y sobresale de la piel circundante a la que está unido por un tallo estrecho y fino. Los acrocordones son frecuentes e inofensivos y pueden presentarse en cantidades que varían de uno a varios cientos. Aunque algunos pueden reducirse de forma espontánea, la mayoría no desaparece después de haberse formado.